El hammam es una de las habitaciones más antiguas dedicadas al cuerpo. VALKEA lo concibe en su lectura contemporánea: mosaico artesanal, piedra natural seleccionada, banco térmico calculado y generador de vapor profesional. Una sala que pertenece a la casa, no un capricho técnico.
El hammam no es una sala fría con vapor. Es una atmósfera continua: vapor a 45 °C constante, humedad próxima a la saturación, aromaterapia controlada y banco térmico que mantiene el cuerpo en su temperatura ideal de inmersión. Cada parámetro se diseña; nada se improvisa.
Cada hammam VALKEA se proyecta como una pequeña obra arquitectónica. El mosaico —seleccionado, cortado y colocado por artesanos del oficio— define el carácter del espacio. La piedra natural del banco, calculada en grosor y conductividad, hace que el cuerpo entre en temperatura sin agresión. La iluminación se resuelve con criterio de escena, no de funcionalidad.
"El vapor da forma a un volumen invisible. Diseñarlo es la disciplina."
Trabajamos con talleres de mosaico de tradición mediterránea. Cada hammam se diseña con paleta propia: tonalidad, textura, junta. La instalación se ejecuta in situ, pieza a pieza, con respeto al gesto de oficio.
El banco —pieza central del hammam— se ejecuta en piedra natural sobre estructura calefactada. La temperatura del banco se calcula para mantener el cuerpo en su zona de confort durante la sesión: ni frío en el contacto inicial, ni sobrecalentamiento en la inmersión prolongada.
Diseño cromático y de junta a medida. Talleres artesanales mediterráneos. Instalación in situ, pieza a pieza. Sin patrones de catálogo.
Piedra natural seleccionada (mármol, travertino, piedra basáltica) sobre estructura calefactada. Temperatura constante calculada para confort de inmersión.
Generador de vapor profesional dimensionado al volumen. Aromaterapia integrada (eucalipto, romero, lavanda). Iluminación de escena, no funcional.
Pasta de vidrio fundido. Reflejo profundo, paleta cromática ilimitada, resistencia total a la humedad. Acabado característico del hammam de tradición.
Para banco térmico y revestimientos cálidos. Tonalidades crema y tabaco, densidad ideal para retener temperatura sin agresión al contacto.
Para suelos y zócalo perimetral. Tonalidad oscura, textura antideslizante natural, alta resistencia mecánica y química.
Para muros continuos: revestimiento tradicional de cal pulida con jabón negro. Acabado satinado, impermeable, vivo en su pátina.
Cada hammam VALKEA arranca con una visita técnica y un diálogo con el estudio que firma la obra. Solicite el dossier para iniciar el encargo.
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